viernes, 16 de marzo de 2018

El complejo arte de pescar: lugares, aparejos y tipos de captura

El río y sus habitantes dicen qué hacer. Es inútil el lance en vano, y hay que economizar tiempo, cebos, aparejos. Las oportunidades de captura aparecen una vez que se toma la dimensión al lugar.

 🌐  www.elconfidencial.com por GENTLEMAN 16/3/2018

Este arte encierra toda una mística entre el hombre y la naturaleza. Localizaciones, aparejos y tipos de captura son elementos de un apasionante ritual

La pesca de río comienza mucho antes de que el pescador llegue a la orilla. Comienza días atrás con la minuciosa elección y preparación del material y hasta con una especie de ensueño que confiesan experimentar algunos expertos pescadores que, antes de salir, ven la presa que van a capturar: conocen el río, lo han recorrido a fondo y han sentido la presencia del pez. Este tipo de pescadores sabe exactamente cómo pescarlo. Sorprenderá a su víctima en una de sus salidas en busca de alimento y lo esperará con la caña perfecta, el aparejo idóneo y el cebo más adecuado. Naturalmente, lo pescará a la primera lanzada e inmediatamente volverá a su casa en perfecto silencio.

Pero para la mayoría la pesca ya no es así. Por desgracia, no somos contemporáneos de Izaak Walton ni de su emblemática obra El perfecto pescador de caña (se publicó en 1653, cuando su autor tenía 70 años y desde entonces se han hecho unas 400 ediciones que la han convertido en un pilar de la literatura inglesa), y además, en España, los pescadores de río ya son legión. Prácticamente un millón, de los cuales muy pocos son ribereños y pueden dedicar su tiempo a la exploración del cauce.

Los medios, condiciones y escenarios posibles para la pesca son muchos, casi infinitos.
La mayoría debe conformarse con recorrer un tramo después de haber programado una salida desde la ciudad y comprado un puesto en un coto con días de antelación, previa adquisición de la licencia, diferente en cada comunidad autónoma. Es cierto, la pesca de río ya no es como era en el siglo xvii, pero los pescadores se sienten tan libres y privilegiados como entonces los describía Walton. ¿Una borrachera de aire puro? ¿La extraña consecuencia de una mezcla de excitación y recogimiento? Algo de especial hay en ese contacto directo con la naturaleza, en ese solitario viaje al conocimiento de este particular medio que fascina por completo a miles de personas.

El río es la sorpresa
Y podría ser la soledad del río. Un lugar que habla a los pescadores. Cada río es un universo cambiante, muchas veces peligroso, que plantea infinitos retos y exige respuestas a muchos interrogantes: comprobar si el agua ha subido o ha bajado; calcular su profundidad; tener presentes la dirección y velocidad del viento; contar con vías de salida y de recorrido del cauce; disponer el equipamiento correctamente... ¿Pescar hacia arriba? ¿Permanecer junto al agujero? ¿Bajo los ojos del puente? ¿Ir hacia aguas bravas? ¿Entrarán con mosca? ¿Con mosquito? ¿A fondo? ¿Va a llover?

El río y sus habitantes dicen qué hacer. Es inútil el lance en vano, y hay que economizar tiempo, cebos, aparejos. Las oportunidades de captura aparecen una vez que se toma la dimensión al lugar. Hay que intuir dónde están los peces y ponerse a su alcance en completo silencio, pues poseen sensores que les informan de los más leves movimientos en sus aguas territoriales, y hay que sorprenderles tanto como engañarles, lo que no es en absoluto fácil.

La cucharilla
El pescador sabe dónde está su presa, en un remanso de aguas limpias, a media distancia. El pez permanece quieto, mirando río arriba. Está a la espera del alimento que la corriente, no muy fuerte, lleve hasta él. El pescador no se deja ver y elige el lance adecuado. Engarza una cucharilla blanca, del número dos. Usa una caña corta, flexible y equilibrada. Una trucha salta literalmente sobre el cebo en cuanto éste roza el agua. Ha mordido bien. Ahora hay que sacarla. La inercia le lleva a dar uno o dos pasos hacia adelante cuando el pez muerde el anzuelo. Está en el agua y se asegura de que el río se lo permitirá, pues las más de las veces no es así. Permanece firme, cede hilo y lo cobra poco a poco. Sabe enseguida si tiene buen tamaño. El enemigo tiene fuerza. Lo cansa y evita que tome posiciones bajo una roca o tras alguna rama sumergida que podrían enredar o romper el aparejo. El pez ha entrado bien y llega a sus manos. Tras la captura, cambia de lugar de pesca.

De todos modos, las ventajas son muchas. El pescador siempre vuelve satisfecho. Si no ha pescado, habrá reflexionado. Una jornada en contacto con la naturaleza siempre enseña, ayuda a sobrellevar el estrés y las preocupaciones, infunde respeto por el medio y contribuye al desarrollo personal y al conocimiento del entorno. Y si regresa del río con una buena captura la alegría es inmensa. Luego, además, llega la satisfacción de contarlo. Pregunten. Pregunten a quien alguna vez haya sacado una trucha de más de un kilo. Todo un placer.

La pesca de río ya no es como era en el siglo XVII, pero los pescadores se sienten tan libres y privilegiados como entonces.
Pescar al coup
Los medios,condiciones y escenarios posibles para la pesca son muchos, casi infinitos. La suerte también puede llevar al pescador hasta un fulgurante lago de alta montaña. A un cristalino y solitario ibón de dimensiones perfectas, rodeado de nieves. Si lo atraviesa una corriente, por tenue que sea, puede haber pesca. Es el lugar perfecto para una caña larga y sensible, lo menos pesada posible, con la que lanzar cebo natural y tratar de pescar a fondo, al coup. Con absoluto sigilo, comprueba la profundidad del lugar para situar el cebo en el punto adecuado y observa la corriente, pues habrá que lastrar en consecuencia.

Algunos pescadores atan una cinta al punto del sedal que roza la superficie para controlar la profundidad, pero sólo si ésta alcanza más de dos metros. Las truchas ven muy bien y están acostumbradas al “silencio” del lago, así que monta un aparejo con una plomada ligera y lanza lejos para no alarmarlas. Después opta por desplazar el cebo muy lentamente, dejando que se mueva en la dirección de las aguas, y procura mantener la tensión del sedal y salvar los obstáculos del fondo sujetando el hilo con una mano mientras con la otra empuña la caña bien en alto. Cuando pican, lo nota en los dedos y da un pequeño tirón que termina de afirmar al pez en el anzuelo. Lo sacará con un salabre.

Algunos ejemplos de cebos utilizados en la pesca. Cuando los peces pican, lo nota en los dedos y da un pequeño tirón que termina de afirmar al pez en el anzuelo. Lo sacará con un salabre.
El baile de la mosca seca
Los peces también se alimentan en la superficie del agua y algunos pescadores lo aprovechan para hacer alarde de una particular técnica con cebo artificial, la mosca seca, practicada ya de antiguo. Algunos historiadores afirman que esta modalidad de pesca era común ya en la Europa medieval, en el siglo xiii, y existen por lo menos una docena de manuscritos ingleses de los siglos xiv y xv que la documentan. Lo que más llama la atención de esta técnica es ese extraño baile en el aire al que algunos pescadores someten al cebo antes de depositarlo sobre el agua, el llamado lanzamiento en falso, inventado en el siglo xix. En 1800, cuando el carrete se había generalizado y los cebos imitaban perfectamente a las moscas de río, los pescadores rivalizaban por ellas y cada uno se fabricaba su especial colección, hecha con pluma de gallo y copiada de las formas que observaba entre los insectos del río a lo largo de todo un año.

Hoy casi se ha perdido la tradición, aunque la técnica sigue siendo sorprendente. El pescador se adentra en el agua contra la corriente. Ya ha visto el pez y sabe en que radio se moverá y hasta dónde puede acercarse. Ha de posar sobre el agua, levemente, el cebo que él mismo ha fabricado, aquel que el pez desea comer en aquel momento, pero antes lo hace volar sobre la superficie, como si quisiera llamar la atención de su presa. Su caña es extremadamente sensible y su carrete parece elemental, pero son de gran eficacia. El tirón es considerable. La presa ha ascendido con fuerza desde el fondo, y tras morder el anzuelo quiere regresar a las profundidades con el mismo brío. La lucha puede prolongarse, pero como casi siempre ocurre, si el pez ha mordido bien llegará a la cesta del pescador.

Problemas y ventajas
Los anteriores son solamente tres ejemplos de diferentes técnicas de pesca de salmónidos, quizá la más apasionante por su dificultad, pero los ríos ofrecen muchas más especies y, por lo tanto, muchas más posibilidades: carpas, pencas, barbos, tencas, lucios, siluros, black-bass... Cada pez requiere de técnicas y cebos particulares, y cada pescador suele “especializarse” en un tipo de captura. Es todo un universo donde la teoría es siempre relativa y la práctica lo es todo (“pescador que pesca pez, pescador es”, dicen en Aragón). No caben en la pesca de río demasiados consejos, ni siquiera los relativos a la conservación del medio, pues los pescadores suelen ser los primeros interesados en que los ríos se mantengan limpios y a salvo de barbaridades.

Con todo, la gran mayoría del millón de cañas españolas se enfrenta a los mismos problemas, algunos crecientes: sobrepesca, contaminación de las aguas, urbanización de las riberas, represado de los ríos, invasión de especies depredadoras no autóctonas... Son muchos los inconvenientes en nuestros días (incluidos ruidosos descensos de llamativos botes neumáticos repletos de turistas chillones), pero los pescadores no se arredran. Ya se sabe que pescar con convicción es el mejor medio para capturar un pez y que, si no entran, la culpa (si no bajan turistas) es de las condiciones metereológicas o del estado del río.

De todos modos, las ventajas son muchas. El pescador siempre vuelve satisfecho. Si no ha pescado, habrá reflexionado. Una jornada en contacto con la naturaleza siempre enseña, ayuda a sobrellevar el estrés y las preocupaciones, infunde respeto por el medio y contribuye al desarrollo personal y al conocimiento del entorno. Y si regresa del río con una buena captura la alegría es inmensa. Luego, además, llega la satisfacción de contarlo. Pregunten. Pregunten a quien alguna vez haya sacado una trucha de más de un kilo. Todo un placer. 

Los paraísos del pescador
Galicia. Ríos Neira (en todo su cauce), Navia (excelente para pluma) y Ulla; Coto de Ombreiro (río Miño); Ríos Masma
y Eo (para trucha y salmón).
Asturias. Ríos Deva-Cares, Narcea, Esva, Sella y Eo. Cotos de Piedras Blancas; Las Mestas; Monejo y La Llonga.
Cantabria. Coto de Batuerto (río Asón); de Puente Viesgo y Güedes (río Pas); de Olios (río Nansa) y de Matadero (río Deva). Son buenos los de Caranceja y Cabuérniga (río Saja), y de Somaoz e Iguña (río Besaya). De los más bonitos, pero difícil, el de Pozo del Amo, en el nacimiento del río Saja.
País Vasco. Coto de Campezo II (río Ega) y Kuartango (río Bayas), en Álava; coto de Balmaseda (río Cadagua) y de Orozko (río Arnauri, sin muerte), en Vizcaya, y cotos de Araxes y Leitzarán, en los ríos de los mismos nombres, en Guipuzcoa.
La Rioja. Cotos de Villanueva II (tramo sin muerte, río Iregua) y de Anguiano (tramos 7 y 8, río Najerilla).
Navarra. Cotos de Arga (río Arga); Murieta (río Ega); de Roncal (río Esca) y de Aribe (río Irati).
Aragón. Cotos de Fiscal (río Ara); Gargarta de Ventamillo (río Esera); de Oliván (río Gállego); de Ansó (río Veral) y de Villanúa (río Aragón), en Huesca. Cotos de Albarracín (río Guadalaviar) y de La Badina (río Guadalope), en Teruel.
Cataluña. Coto de Tordera (río Tordera), en Barcelona. Cotos de Alt Freser (río Freser) y de Boadella (río Muga), en Girona. Cotos de Gósol (río Aiguadora de Valls y afluentes; de Bonaigua (río Bonaigua); de Baqueira-Orri (río Malo) y de Alt Urgell (intensivo y sin muerte, en los ríos Segre y Valira)
Castilla y León. Cotos de Valdoré y Gradefes (río Esla), de La Bañeza (río Órbigo), y de Vegamián (río Porma), en León; Cotos de Pineda y Carrión (río Carrión, en Palencia). También son buenos los ríos Alberche (Ávila); Arlanzón (Burgos); Eresma (Valladolid) y el Tera (Zamora).
Castilla-La Mancha. Cotos de Cristinas y Huélamo (ríos Cabriel y Júcar, en Cuenca); Los Alejos (río Mundo, en Albacete) y Peralejos (río Tajo, en Guadalajara). Las grandes carpas están en el embalse de Peñaroya, Ruidera y el embalse de Arges.
Madrid. Cotos de Miraflores, Santa María de la Alameda, Rascafría y Manzanares el Real.
Comunidad valenciana. Coto del río Serpis (Alcoy); Cotos de Chulilla, Villamarchante, Benaguacil y Ribarroja (río Turia). Para el black-bass, el embalse de Cortes II y para ciprínidos la zona de pesca controlada de Fortaleny (río Júcar).
Extremadura. Cotos de Navaconcejo y de Jerte (río Jerte) y de El Guijo y Alagón (río Alagón), en Cáceres. Cotos de Santamaría (río Zújar) y de Carrión (río Gévora), en Badajoz.
Andalucía. Cotos de los ríos Alhama, Cacín, Fardes, Genil y Trévelez (Granada); de los ríos San Juan, Guadalentín y Zumeta (Jaen) y de la cabecera del río Turón, en Málaga.

jueves, 15 de marzo de 2018

II MTB “CUMBRES DEL POLJE”

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🌐  www.circuitodipgrabtt.es   Tomas Garzon Hervas

II MTB “CUMBRES DEL POLJE”
Distancia: 48 Km
Hora: 09:30
Tipo: MTB
Localidad: Zafarraya (Granada)
Lugar de Salida: Plaza de la Libertad

El Llano de Zafarraya acoge la II MTB Cumbres del Polje, una prueba que llega para quedarse, organizada por el Ayuntamiento de Zafarraya y el Club Ciclista Sierra Tejeda. Entre chaparrales, pinares, humedales, crestas, dolinas y sumideros, l@s bikers vivirán una experiencia única en uno de los sistemas kársticos más impresionantes de Europa y el polje de mayor dimensión de la Península Ibérica, una gran depresión rodeada de montañas de elevadas altitudes y perfiles irregulares, situado entre el macizo de Sierra Gorda y la falda de Sierra Tejeda, que con sus 950 m. de altitud se erige como un gran mirador hacia la Axarquía malagueña.
En este entorno incomparable, l@s bikers de la MTB Cumbres del Polje se enfrentarán a lo largo de 46 kms y en un desnivel acumulado de más de 1300 m, con el desafío de subidas por pistas, senderos y campo a través hasta ascender a las cumbres de Sierra Gorda y con trepidantes y técnicas bajadas entre pinares, en un paisaje desconocido y lleno de contrastes, que sin duda sorprenderá a l@s participantes.


El 29 de abril estaremos encantados de recibir a tod@s l@s ciclistas, amig@s, acompañantes y familiares y todas aquellas personas amantes de la bicicleta que quieran disfrutar con nosotros de este evento tan especial. Los servicios y premios que ofreceremos son:
  • Parking gratuito, duchas, vestuarios y zona de lavado de bicicletas.
  • Zona habilitada para la instalación de las carpas de los clubs.
  • Carpa de fisioterapia para los participantes a la llegada de la carrera.
  • Bolsa de regalo para l@s inscrit@s, con obsequios y productos de la zona además de la camiseta conmemorativa de la prueba.
  • 48 trofeos, además de premios en metálico a la clasificación general masculina y femenina (150 €, 100 € y 50 € para el/la primero/a, segundo/a y tercero/a respectivamente) y trofeos especiales para el/la corredor/a más veterano/a y para el club que más participantes presente a la prueba.
  • Premio al mejor equipo (mínimo 4 integrantes)
  • Sorteo de regalos entre l@s participantes.
  • Masterclass de zumba para l@s acompañantes.
  • Almuerzo gratuito para l@s participantes y a precios populares para l@s acompañantes y familiares.
  • Stands con productos de Zafarraya y de la comarca de Alhama.

Tras la entrega de premios y obsequios celebraremos la gran Fiesta “Cumbres del Polje” con la actuación de Money Makers con temas de pop y rock.

Diputación impulsa la Mesa del Pistacho para convertirlo en eje de desarrollo y generador de empleo en la provincia

Diputación impulsa la Mesa del Pistacho para convertirlo en eje de desarrollo y generador de empleo

🌐 www.dipgra.es 13 de Marzo de 2018

El objetivo de esta iniciativa, que implica también a los productores, a la Junta de Andalucía y a cuatro municipios granadinos, es promover el cultivo de un producto que cada vez se demanda más en Europa y para el que Granada reúne las condiciones agroclimáticas necesarias

La Diputación de Granada, la Junta de Andalucía, SAT (Sociedad Agraria de Transformación) Pistachos de Andalucía, FAECA y los municipios de Alamedilla, La Peza, La Malahá y Santa Cruz del Comercio, han constituido hoy la Mesa Sectorial del Pistacho, con el objetivo de reforzar la implantación de este producto en Granada, aportando puestos de trabajo estables y calidad de vida al entorno rural de la provincia.
Las entidades que forman parte de esta mesa consideran que el cultivo de este producto, que cada vez es más demandando en Europa, tiene grandes posibilidades en la provincia, ya que Granada es uno de los escasos territorios europeos aptos para este tipo de cultivo debido a sus condiciones agroclimáticas.
Tal y como ha señalado  la diputada de Empleo y Desarrollo Sostenible, Ana Muñoz, esta mesa sectorial se ha constituido con el objetivo de la defensa de la producción, transformación y comercialización del pistacho de calidad como eje de desarrollo de Granada.
A la presentación, que ha tenido lugar esta mañana, han asistido, además de la responsable de Empleo y Desarrollo Sostenible de la Diputación, el delegado de Agricultura de la Junta de Andalucía en Granada, Manuel García Cerezo, el alcalde de Alamedilla, Torcuato Cabrerizo, la alcaldesa de La Peza, Celia Santiago, la alcaldesa de Santa Cruz del Comercio, Ángeles Jiménez, y el alcalde de la Malahá, José María Villegas, junto a representantes de SAT Pistachos de Andalucía y FAECA.
La diputada ha subrayado también que la institución cuenta ya “con 1,5 hectáreas destinadas a ensayos de injertos y producción de semilla en la finca de Los Morales”, un centro propiedad de Diputación en la localidad de Huéscar. Además, ha añadido que “en este mismo espacio se cuenta ya con terreno de pistacho adulto con árboles que se compraron ya injertados, con manejo ecológico”.
Por otro lado, el responsable de SAT Pistachos de Andalucía, Francisco García,  ha manifestado que gracias a la administración local y autonómica, se ha creado una plataforma para que todos aquellos agricultores que deseen iniciarse en la plantación del pistacho de calidad encuentren asesoramiento gratuito, donde se estudiará los análisis de sus tierras para poder comunicarles si sus parcelas son viables o no.
Además, según han informado, a la mesa podrán incorporarse nuevos municipios que cuenten con las condiciones climáticas aptas para el cultivo y la producción del pistacho. Dentro de estos, habrá municipios productores, cuyas tierras comunales se destinarán al cultivo del producto, y municipios no productores que quieran pertenecer a la mesa sectorial para contribuir en las iniciativas emprendedoras vinculadas al pistacho.